A pesar de ser uno de los deportes colectivos más populares y antiguos del mundo, el fútbol profesional no dispone una metodología de análisis que permita explicar los comportamientos y resultados obtenidos.

El principal motivo que nos puede explicar la ausencia de un “método” validado a nivel mundial, es la complejidad de este deporte, ya que involucra de manera dinámica a 22 individuos en un campo de juego con una extensa superficie. 

Otros deportes como el basketball o el tenis, disponen de un marco estadístico que refleja la productividad de los deportistas en las diferentes facetas del juego. Así por ejemplo, en tenis, el porcentaje de primeros servicios y la efectividad de los puntos ganados permiten identificar con claridad la mayor o menor productividad que el deportista está teniendo en una importante faceta del juego.

En fútbol, en cambio, la productividad tiende a vincularse directamente con el resultado final conseguido por un equipo en cada partido, sin que se diferencie el aporte individual de cada uno de los jugadores que fueron responsables del resultado conseguido por un equipo. La naturaleza colectiva del fútbol y la compleja interacción de 2 equipos con 11 jugadores cada uno, es el principal  motivo que explica la ausencia de una convención para las estadísticas de rendimiento en el fútbol.

 

A esto habría que sumarle la infinidad de sucesos críticos que acontecen en un partido, los cuales no han sido clasificados ni integrados a sistemas de evaluación y análisis deportivo.

Pensemos en el principal indicador del fútbol, los goles. Su relevancia es fundamental, ya que define el resultado de los partidos y determina a quien marca un gol como actor clave en el desenlace del juego. Sin embargo, los goles en el fútbol son más bien escasos en un partido y es poco lo que nos puede decir de la productividad individual de cada uno de los jugadores.

Además, ¿Cómo medimos la productividad de un defensa que nunca marca goles?

Esta es una de las tantas interrogantes que pueden surgir cuando nos preguntamos por el aporte de cada uno de los jugadores al resultado final en un partido de fútbol.

Para realizar un análisis certero, es de vital importancia  distinguir las diferencias que existen entre los datos del rendimiento de los jugadores, los cobros arbitrales, los datos históricos acumulados del juego y la posesión del balón. Además, se pueden sumar otros factores más bien estructurales como las condiciones climáticas, la altura, el estado del campo de juego, la condición de visitante entre otros.

Es por ello que hemos creado la herramienta de análisis de estadísticas avanzadas para futbol SICO.

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